Entrevistas

Franco Quintáns:

“Sobre un escenario se comprende y valora mejor la creatividad”

Eduardo Viladés, Actuantes.- Se inspira en las películas de los años 40, en actrices indispensables como Rita Hayworth, Lauren Bacall o Barbara Stanwyck. Mujeres sensuales, dominantes, elegantes y femeninas que vienen a la mente en blanco y negro. El diseñador gallego Franco Quintáns se ha labrado un nombre propio en el vestuario para las artes escénicas. Su trayectoria profesional le ha llevado a ganar el Dedal de Oro en 2014 y ser nombrado “Arousán do Ano” en 2012. Ha desfilado en Nueva York, Milán y París con sus creaciones de moda nupcial. Cuando comenzó en este mundillo, una señora mayor que estaba viendo uno de sus desfiles le cogió del brazo y le dijo que sus vestidos tenían alma. Sabia precursora de lo que después sucedió…

EV.- La agencia de espectáculos de Pablo Méndez ha confirmado que contará con usted para la creación de su vestuario.

Franco.- Estoy muy ilusionado porque es un trabajo muy creativo y me permite desarrollarme sin cortapisas. Al ser una compañía de espectáculos, tienen actuaciones de todo tipo, desde presentaciones de productos hasta actividades familiares y de animación. . Incluso está presente en festivales de música, salas de fiesta y hoteles.

EV.- Un trabajo muy variado por lo que veo. Hábleme de lo que suele crear.

Franco.- Sin duda. Es muy variopinto. Confeccionamos mallas para los acróbatas y creamos los trajes para personajes mágicos que se sustentan sobre zancos, como los faunos de hielo o los flamencos. También pavos reales, hadas y bailarinas.

EV.- Un auténtico mundo de fantasía.

Franco.- Y muy surrealista también, como los estilismos que acabo de realizar para un espectáculo de Navidad: chicas copo de nieve y Frosty, un personaje gordinflón al que le fascina bailar que representa a un monstruo de las Nieves confeccionado en tul y acetato.

EV.- Supongo que tendrá que cambiar la mentalidad de la moda tradicional, que ocupa gran parte de su tiempo, cuando se centra en la farándula.

Franco.- Hay que cambiar el chip, en efecto. Es un trabajo en el que tienes que compaginar la costura tradicional con la elaboración y manipulación de distintos materiales y acabados. No tiene nada que ver con mi taller de trajes de novia. Estás constantemente innovando y requiere investigar sin descanso.

EV.- Deme un ejemplo.

Franco.- Imagina unos cuernos fastuosos con apariencia robusta pero ligeros y fáciles de llevar sobre el escenario. En esas estamos…

Pablo Méndez, natural de As Neves (Pontevedra), empezó a trabajar en el mundo del espectáculo desde muy joven. No ha parado hasta poner a su compañía en el mapa internacional de la animación. Ha trabajado en campañas de promoción de empresas como el Celta de Vigo, Estrella Galicia, Yamaha, Coca-Cola, Red Bull, Marlboro y Audi. Franco es su diseñador de referencia.

EV.- La clave, como ha señalado, es la creatividad. Incidamos en ello. ¿Qué es lo que le proporciona trabajar en el campo de la farándula y la animación en contraste con la moda nupcial, su principal campo de especialización?

Franco.- Este trabajo me permite, sobre todo, explorar nuevos materiales, muchas veces de una manera totalmente distinta a lo habitual. Es un proceso de creación en el que debes estar constantemente soñando, investigando, manipulando y probando. Te equivocas en infinidad de ocasiones hasta conseguir un vestido que resulte maravilloso para el público pero cómodo, ligero y fácil de poner para el artista.

EV.- ¿Se tocan todos los palos?

Franco.- No te lo puedes figurar. Trabajamos desde vestuario de figuración hasta el que llevan zancudos, acróbatas, bailarinas y gimnastas. Hay que tener en cuenta la disciplina que desarrollan para que no les imposibilite sus movimientos y, a la par, crear una imagen armónica. Recuerdo el caso de un vestuario de flamencos que nos dio muchos disgustos y quebraderos de cabeza porque se pensó para llevar con zancos. El traje constaba de unas grandes alas que se alargaban por los brazos con unas varillas. La parte superior se caracterizaba por un cuello muy alto que tenía que mantenerse firme y ser extremadamente ligero. Pruebas, cambios de materiales, más pruebas y algún que otro grito y disgusto pero, al final, conseguimos llevar a cabo un vestuario que llevaba tiempo en la cabeza del director de una manera satisfactoria.

EV.- ¿Cómo entró en contacto la primera vez con Pablo Méndez?

Franco.- Conocí a Pablo a través de una de mis modelos habituales y musa, Anahí. Se habían conocido en un festival de música donde ella bailaba y él animaba con su compañía. Se enamoraron perdidamente. Al poco tiempo del flechazo entre ellos empecé a trabajar con su compañía con pequeñas colaboraciones. Para mí fue una gran alegría porque siempre quise hacer vestuario para espectáculos.

EV.- Franco, sueñe conmigo, que le veo venir…

Franco.- Algún día me gustaría crear el vestuario para un ballet o una ópera. Siento que ese sueño cada vez está más cerca. Desde pequeño, mis referentes artísticos y creativos salieron de los musicales que veía los sábados por la tarde. Las espectaculares puestas en escena de Esther Williams, los preciosos vestidos de Sara Montiel o Marilyn… Siempre soñé con trabajar en compañías de espectáculo, donde hubiera magia, música, risas y mucha fantasía, desde la decadencia artística de un cabaret al lujo superficial y ostentoso de un musical. Reconozco que soy feliz trabajando en este sector.

En 2013, Quintáns realizó el vestuario del musical La Sirenita, producción del Grupo de Teatro Amorevo, dirigido por Ignacio Miguel Cano. Más de 70 personas cantaban, bailaban y hacían piruetas imposibles.

EV.- Debió de ser todo un reto ponerse manos a la obra con un equipo tan numeroso.

Franco.- Lo de La Sirenita fue algo totalmente inesperado. Yo viajo a Madrid asiduamente y, por aquel entonces, tenía un amigo que confeccionaba parte del vestuario de la compañía Amorevo. Le ofrecieron la posibilidad de crear los trajes del musical de Disney. Como era un trabajo muy complejo, me propuso hacerlo entre los dos. No me lo pensé dos veces y me lancé a la piscina.

EV.- Para llevar poco tiempo en este mundillo, empezó a lo grande.

Franco.- Fueron varios meses de trabajo. Teníamos que ser más o menos fieles al musical de Broadway, pero con un presupuesto menor. Eran muchos personajes y, en algunas ocasiones, teníamos que hacer un segundo vestido para los actores de reemplazo porque a veces no usaban la misma talla. Fue un trabajo enriquecedor a nivel creativo y el resultado fue todo un éxito.

El musical se basa en la partitura  de Alan Menken, autor de Pocahontas, Aladín, La Bella y la Bestia o El Jorobado de Notre Dame, entre otras. Narra la historia de Ariel, sirena e hija menor del Rey Tritón, que ansía vivir en el mundo exterior. A pesar de las advertencias de su padre, ella sube a la superficie, donde se enamora de un humano. Para conquistar su corazón, decide cambiar su preciosa voz a su tía Úrsula, la bruja del mar, por un par de piernas.

EV.- Amorevo tiene en cartel ahora mismo Annie y El Mago de Oz. ¿Ha visto esas obras? ¿Contempla trabajar de nuevo en un musical similar a La Sirenita?

Franco.- Todavía no las he visto, pero espero hacerlo en uno de mis viajes a Madrid. Intento ver todas las obras que representan e incluso se lo comento a amigos de la capital para que acudan al teatro. No sé si algún día volveré a colaborar con ellos, quién sabe, pero me encantaría.

EV.- Realizó en su momento el estilismo a María Valverde para la revista Lecturas y el programa de televisión Corazón, corazón. Hábleme de esta experiencia y en qué se diferencia María de otras actrices que haya vestido.

Franco.- Recuerdo que fue un día muy especial y muy bonito. Me encantó descubrir a María como persona. Como actriz ya la conocía y me gustaba mucho. Por aquel entonces yo vivía en Barcelona y colaboraba para la agencia de comunicación Interprofit creando estilismos para eventos y vistiendo a las famosas con las que realizaban alguna campaña. Con María presentaban una magnífica gargantilla de Chaumet. Tuvimos que hacer una sesión por la mañana y luego vestirla para la fiesta de presentación por la noche. Fue realmente encantadora en todo momento.

EV.- Es hora de un café, ¿no le parece?

Franco (riendo).- Nespresso, por favor.

EV.- Franco, no me haga publicidad. Venga, cuéntelo que merece la pena, pero que no sirva de precedente que me echan y tengo una familia que mantener.

Franco (compungido, pero feliz en el fondo).- Con Interprofit también confeccioné el vestuario para la inauguración de la tienda Nespresso en el Paseo de Gracia de Barcelona. Fue un trabajo muy original y creativo que llevó varios meses. Creé unos personajes a los que llamé “Spumettes”, bailarinas que danzaban al ritmo de una música ligada al aroma de un café. Simbolizaban la espuma. Todas estaban hechas con lycra color café con leche, detalles en tul en tonos marrones y bordados realizados con la cápsula del aroma que representaban.

EV.- Sin duda, como ha dicho antes, fantasía absoluta.

Franco.- Una maravilla. Tomé la base de la cápsula recortada a modo de lentejuela gigante. Creaba un degradé con lentejuelas del mismo tono. Los chicos que las acompañaban iban vestidos de negro, con un fajín metalizado en el color de la cápsula de su pareja. Y para animar el evento, dos cantantes con voces sensuales y sinuosas, con vestidos en beige y marrón con bordados en espiral de cristal que representaban el humo del café. Ha sido mi trabajo más creativo para la presentación de un producto en concreto.

La moda de Franco lleva implícito el azul de su Carril natal, su predilección por la seda y el tul, su amada Galicia y su independencia de espíritu. Presentó su primera colección en 1995. Entre 2009 y 2010 trabajó como director creativo de Moda Nupcial y de Model Novias y desfiló en las pasarelas de Barcelona, Nueva York , Milán, París y Cibeles Madrid Fashion Week. Hace casi una década que lanzó su propia marca.

EV.- La novia FQ es una mujer con personalidad que sabe lo que quiere. No suele hacer vestidos demasiado extravagantes ni convertirlos en disfraces o en prendas imposibles de poner. ¿Ha aplicado también esa filosofía al vestuario para artes escénicas?

Franco.- En realidad es un aporte mutuo, o quizá es el aprendizaje de todas las facetas creativas que a lo largo de mi vida pude adquirir y que ahora alterno indistintamente. De la costura de los vestidos de novia lo que aplico, evidentemente, es la técnica y el patronaje. Estoy acostumbrado a trabajar con volúmenes especiales y eso me permite crear seres mágicos para el espectáculo. A la hora de realizarlos, la técnica es la misma, aunque se prescinde muchas veces de los acabados a mano porque lo que se busca es la apariencia y, sobre todo, que resistan el trote de las actuaciones. Lo principal es el impacto de la apariencia visual y no tanto la finura en los acabados. Además, se trabaja con otros materiales que, a veces, no se pueden coser y tienes que limitarte a pegarlos, engancharlos o graparlos.

EV.- ¿Se ampara en conocimientos previos para acometer este nuevo reto?

Franco.- Por descontado. Trabajar con papel maché, barro o arcilla, crear disfraces con materiales baratos y reciclados, fabricar marionetas, tanto de mano como de hilos, bordar, crear lámparas Tiffany, máscaras y maquillajes, pelucas. Es una locura. Todo lo que mis padres me inculcaron de pequeño y que pensaba que jamás me serviría ahora es necesario y le saco partido.

EV.- Se está haciendo mayor.

Franco (riendo).- ¡Mira que me levanto y me voy! Pues sí, parece mentira pero mis padres hicieron que se desarrollase en mi interior la capacidad de crear y tener habilidad con las manos. Al mismo tiempo,  la de soñar y pensar que nada es imposible. Todo eso hace que continúe siendo un niño y que siga disfrutando y emocionándome con lo que hago.

EV.- Vende sus trajes de novia con una antelación de dos años. Supongo que el problema de ir a la vanguardia es que ciertas personas no te entienden porque son muy lentas.

Franco.- ¡Efectivamente! A veces, esto me frustra porque intento ofrecer lo último y veo que la mayoría de la gente no lo capta. Prefieren ir a lo seguro y seguir las tendencias del momento. Cuando pasan los años, me piden aquello que yo ofertaba, pero lo hacen a destiempo porque ya he perdido la motivación. Tuve una socia que me decía que soy demasiado avanzado, y por ende incomprendido, para una sociedad que va al ritmo de lo que ve en las redes sociales. Al ser un empresario pequeño, no puedo hacer la fuerza y el hincapié necesario para que se me entienda. En este sentido, trabajar con la farándula me da la libertad necesaria para crear más allá de las modas o del qué dirán.

EV.- Acaba de hacer toda una declaración de intenciones en pro del mundo del espectáculo, nuestro mundo…

Franco.- Puedo crear libremente lo que me de la gana y sentirme feliz. Sobre un escenario se comprende y valora mejor tu creatividad.

EV.- Los botones azules cierran todos sus vestidos. Las novias que acuden a su taller para hacerse el traje a medida le piden que les ponga el famoso botón para que se vea que es un Franco Quintáns. ¿Ha hecho lo mismo con sus creaciones para los artistas?Franco.- Sigo dando vueltas a este asunto. Está claro que el botón azul es la seña de identidad de mis trajes de novia, pero todavía no sé de que manera identificar a mis trajes para el espectáculo. Puede que con algo azul para no perder las tradiciones. Estoy seguro de que en algún momento me llegará la inspiración.

EV.- Y mañana, ¿qué?

Franco.- Hace años que me planteo solamente un futuro cercano, casi del día a día. No me gusta pensar con mucho tiempo de antelación, ¿para qué?

EV.- No hace falta que nos pongamos dramáticos ni que me monte una escena de Woody Allen, he dejado los barbitúricos en casa, me refería a sus planes empresariales más inmediatos.

Franco (riendo).- Eres incorregible, Eduardo. Haré como que no he oído nada… En cuanto a moda, empezamos ya la próxima campaña de bodas. Quiero compaginarlo con algún desfile o presentación de colección, sin olvidar las campañas de imagen. En lo que concierne al mundo del espectáculo, estoy terminando los trajes para Navidad y cabalgata de Reyes para la empresa de Pablo Méndez. Cuando termine comenzaré a preparar el vestuario para una serie de bolos en Ibiza entre mayo y septiembre. Tengo que vestir a ocho artistas que actuarán en dos hoteles de la isla durante la campaña de verano 2020.

EV.- ¿Me llevas?

Franco.- ¿Ahora me tuteas?

EV.- A estas alturas…

Franco.- Déjame que lo piense.

Próximamente, versión papel del ejemplar 5

Por: Eduardo Viladés

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